Las menciones legales de un sitio web no se reducen a un copiar y pegar de un modelo encontrado en línea. El marco jurídico español distingue varias categorías de información según el estatus del editor, el tipo de sitio y la naturaleza de los datos recopilados. Comparar estas obligaciones permite medir lo que separa un sitio vitrina de un sitio de comercio electrónico, e identificar las diferencias de riesgo en caso de incumplimiento.
Menciones legales obligatorias: comparativa persona física y persona jurídica
La ley para la confianza en la economía digital (LCED) del 21 de junio de 2004 impone menciones de identificación cuyo contenido varía según si el editor del sitio es una persona física o una persona jurídica. La tabla a continuación sintetiza las diferencias.
| Información requerida | Persona física (EI, microempresa) | Persona jurídica (sociedad) |
|---|---|---|
| Identidad | Nombre, apellidos, mención “emprendedor individual” o iniciales EI | Denominación social, forma jurídica, monto del capital social |
| Dirección | Dirección del domicilio | Dirección de la sede social |
| Datos de contacto | Email y teléfono | Email y teléfono |
| Número de registro | RCS o RNE | RCS o RNE |
| Número de IVA intracomunitario | Sí, si está sujeto | Sí |
| Proveedor de alojamiento del sitio | Nombre, dirección, teléfono del proveedor de alojamiento | Nombre, dirección, teléfono del proveedor de alojamiento |
| Actividad regulada | Nombre y dirección de la autoridad que otorgó la autorización | Nombre y dirección de la autoridad que otorgó la autorización |
La principal diferencia se refiere a la identidad: un emprendedor individual publica su nombre y apellidos, mientras que una sociedad muestra su denominación social y su capital. Los datos del proveedor de alojamiento, en cambio, son idénticos en ambos casos y a menudo se olvidan al momento de la publicación.
Para observar la aplicación de estas obligaciones en un sitio real, las menciones legales del sitio U Games ilustran la estructura esperada para una persona jurídica con un proveedor de alojamiento claramente identificado.

Sancciones en caso de incumplimiento de las menciones legales: lo que prevé la ley
El incumplimiento de las obligaciones de menciones legales expone a dos regímenes de sanciones distintas. La LCED prevé multas específicas. El código de consumo, tras su reescritura, califica ciertos incumplimientos como prácticas comerciales engañosas por omisión.
Multas previstas por la LCED
Los montos difieren según el estatus del editor. Para un particular, la multa puede alcanzar 75 000 euros. Para una empresa, asciende hasta 375 000 euros, acompañada de una pena que puede llegar hasta un año de prisión.
Calificación como práctica comercial engañosa
Desde la reescritura del código de consumo, la ausencia de ciertas menciones en un servicio de comunicación al público en línea puede ser reclasificada como práctica comercial engañosa por omisión. Las penas previstas en este marco son más severas: hasta 2 años de prisión y 300 000 euros de multa, elevadas a 5 años y 750 000 euros cuando la infracción se comete en línea.
La multa también puede calcularse hasta un 10 % de la facturación media anual de los tres últimos ejercicios.
Este doble régimen significa que un mismo incumplimiento puede ser objeto de acciones legales sobre dos fundamentos jurídicos diferentes. La tendencia observada desde 2025 va hacia un endurecimiento de los controles, especialmente para los sitios de vocación comercial.
Datos personales y cookies: menciones específicas que no deben confundirse con las menciones legales
Una confusión frecuente consiste en mezclar menciones legales, política de privacidad y banner de cookies. Estos tres elementos responden a obligaciones distintas.
- Las menciones legales identifican al editor y al proveedor de alojamiento del sitio. Se rigen por la LCED.
- La política de privacidad detalla los fines de la recopilación de datos personales, la base jurídica del tratamiento, los destinatarios de los datos y los derechos de los usuarios. Deriva del RGPD.
- El banner de cookies informa al internauta sobre los rastreadores depositados y recoge su consentimiento antes de cualquier depósito que no sea estrictamente necesario para el funcionamiento del sitio.
Reunir estos tres elementos en una sola página es técnicamente posible, pero perjudica la legibilidad y complica la actualización. Un sitio de comercio electrónico añade aún una capa más: las condiciones generales de venta (CGV), que se rigen por el derecho del consumo y no por la LCED.

Sitio vitrina, sitio de comercio electrónico y blog: las diferencias en obligaciones
El volumen de menciones requeridas depende directamente de la naturaleza del sitio. Un blog personal sin actividad comercial debe mostrar los datos de contacto del editor y del proveedor de alojamiento, pero no tiene que publicar CGV ni política de devoluciones.
Un sitio de comercio electrónico, en cambio, acumula las obligaciones:
- Menciones legales completas (identidad, proveedor de alojamiento, número de IVA)
- Condiciones generales de venta accesibles antes de la validación del pedido
- Información sobre el derecho de desistimiento y las modalidades de devolución
- Política de privacidad conforme al RGPD
- Menciones relativas a la propiedad intelectual para los contenidos visuales y textuales
Para las actividades reguladas (farmacia, venta de bebidas, profesiones liberales sometidas a un orden), se deben añadir las referencias a la autoridad que otorgó la autorización para ejercer y, en su caso, las normas profesionales aplicables.
Propiedad intelectual: una mención a menudo descuidada
Las imágenes, ilustraciones y fotografías publicadas en un sitio deben incluir una mención de propiedad intelectual. Para los textos tomados de terceros, se requiere la autorización del autor o la cita de la fuente. Esta obligación se aplica a todos los tipos de sitios, incluidos los blogs sin vocación comercial.
La redacción de las menciones legales debe ser tratada como un ejercicio de cumplimiento real, no como una formalidad administrativa. Un sitio cuyas menciones son incompletas se expone no solo a sanciones financieras significativas, sino también a una pérdida de confianza de los usuarios que verifican cada vez más la identidad del editor antes de cualquier compra o contacto.



